
Vagaba por las calles una noche fría
Dejando pensamientos tirados a mi alrededor,
Los cuerpos sin vida yacían tirados en las sombras
Y el viento entonaba una triste canción.
En el rincón de una esquina
El centinela asechaba mis pasos
Con su mirada fija en cada uno de mis movimientos,
Sus ojos brillantes infundían temor,
En sus entrañas se oía de los hombres el clamor.
La bruma escondía su silueta
La bruma se lo llevó así
A aquel gato blanco
De ojos carmesí.





No hay comentarios:
Publicar un comentario