Te veo como una mañana de abril,
Algo fría y solitaria
Con la llovizna cayendo por la ventana
Y tus ojos mirándome fijamente.
Eres el perfume de las flores en primavera,
El susurro del viento en mis tardes grises,
La noche estrellada que siempre contemplo
Y la luna, solitaria pero siempre bella.
Hoy no estas, y todo sigue igual
Las calles, las casas,
Aquel viejo árbol en el parque central.
El día muere y tú ya no serás mas,
O talvez yo no volveré a ser el mismo de antes.
En la indiferencia de todo lo real
Veo tu rostro que me golpea,
Que empuja al abismo a mis miles de sueños
Y a esas frases que nunca te gustaron.
Te veo como una tarde de verano
Recostada en el muladar,
Tratando de embellecer todo a mi alrededor
Asesina de soles,
Heroína de estrellas fugaces.
Pintora de sueños,
Abrázame el corazón con tu matiz azul.